martes, 13 de julio de 2010
sábado, 26 de junio de 2010
AQUEL SUEÑO
Recuerdo que, sumergida en él, me invadía una sensación extraña, mezcla de libertad, incertidumbre, pérdida y melancolía.
Era una playa-desierto, inmensa, con dunas cada vez más grandes a medida que te adentrabas en tierra alejándote del mar.
Era una noche cerrada, sin luna, en la que un grupo de personas caminábamos descalzas en hilera por la arena, alejándonos de la orilla, cargando con nuestras cosas al hombro.
Yo lo sentía como un éxodo. Pero quería hacerlo.
La atmósfera era absolutamente cautivadora.
Una oscuridad vencida por la incandescencia de planetas que brillaban suspendidos a baja altura sobre el mar, en medio de un infinito horizonte nocturno y misterioso.
La arena en contacto con mis pies era seda que resbalaba entre mis dedos y yo, no cesaba de mirar hacia atrás para ver el espectáculo que tras de mí levitaba en el cielo.
Lloraba mientras andaba. La belleza de lo que mis ojos contemplaban y la tristeza de alejarme me desbordaban.
Planetas gigantescos, tan cercanos, sobre el océano en tinieblas. Esa luz…
De pronto fui consciente de que uno de ellos dejaba de brillar. Permanecía junto a los otros dos, pero sin luz, como si ésta se hubiera apagado, como si la energía de su interior hubiera muerto.
Era una visión asombrosa e hipnótica. Mágica.
Un paisaje fascinante y desconcertante.
Pero fue entonces cuando me asaltó un sentimiento de turbación y abatimiento.
Me afectó mucho ese sueño. Estaba conmovida. Lo percibía como una imagen muy fuerte.
El subconsciente es capaz de crear imágenes impactantes e impresionantes.
Me había dejado tocada.
Le conté a todo el mundo mi sueño. No lo podía evitar, tenía que contarlo. Había en él un poso de “algo” que me impulsaba a describirlo.
Pues nada, no pude quitármelo de la mente durante días. (Yo misma pensaba de mí que qué pesadita).
Llegó un punto en el que llegué a tener la necesidad de plasmarlo, como fuera, para que la gente lo viera, para que constara. Era un sentimiento extraño que podía más que yo. (A veces pienso que si estaré algo pirada).
Y un día, como una poseída, cogí un folio y ceras y empecé a dibujar. Para mí era imposible estampar lo que vi, sólo alcancé a expresar la idea, pero me bastaba. Me quedé tan a gusto.

Mira, mira, ésto es más o menos lo que soñé –les dije apasionada a todos-.
Y desde entonces, ese folio no se ha separado de mí, ha estado colgado siempre en la pared de mi dormitorio.
...
Hoy he dormido a golpes. (Llevo días en los que no duermo apenas, tengo la cabeza saturada de cosas).
A las 8h, he abierto los ojos y desde la cama he mirado mi habitación (lo que hacemos todos cuando nos quedamos un ratito más bajo las sábanas mientras la mente rumia pensamientos) y la vista, en su recorrido arbitrario, ha llegado hasta el dibujo.
Ha sido en ese momento cuando de pronto, he comprendido todo. Y se me ha llenado la almohada de lágrimas.
Hoy, 5 años más tarde, ya sé quien era ese planeta que iba a permanecer suspendido entre nosotros pero sin vida interior.
Aurevoire
sábado, 12 de junio de 2010
Mrposa d luz
Año tras año la rutina trazaba mi vida
y la vivía impasible y por inercia.
Las mrposas de luz existen y un cierto día
la más hermosa se posó en mi piel
y sus alegres colores cambiaron mi rumbo.
Renovadas ilusiones, insospechados misterios,
toneladas de pasiones, sentimientos y placeres llenaron mi mundo.
Mi mrposa de luz, de naturaleza infinita
se quedaría ya para siempre tatuada en mi corazón.
Todo latido le pertenecía.
Pero…
pronto comencé a golpearla con
los martillos de mi poca cordura.
Y aún así, ella continuaba a mi lado.
Con sus alas de vivos colores malheridas,
seguía intentado su hermoso revoloteo.
Mi mrposita sensible y frágil...
-qué poco la cuidé-.
En cuántas ocasiones
le arrebaté el brillo de sus ojos y
se los llené de lágrimas
de sufrimiento y dolor.
A veces pienso que hay algo turbio y cruel en mí
que me hace tender a destruir
todo lo bello que me rodea
y hago sufrir a sabiendas.
Y como un estúpido ignorante
me siento poseído por un sentimiento de grandiosidad,
me siento por encima de todo, cuando no soy más
que un pobre necio que vive de mentiras,
prejuicios y sentimientos de inferioridad.
Mi mrposa me entregó
todos los colores de sus alas,
toda su luz,
infinitas volteretas y alegrías
a las que yo correspondí con engaños,
desprecios y traiciones
pensando que siempre estaría allí,
aunque fuera con su vuelo roto y acurrucada
en el más oscuro de los rincones.
Hice trizas sus alas.
Desgasté sus colores.
Le quebré su luz.
Y después, la abandoné.
Desaparecí para dedicarme a buscar otras luces que
por mi estupidez creí que eran reales.
Y no lo eran.
Y ahora estoy en medio de la nada.
Y mi mrposa sigue tatuada en mi corazón,
de donde ya no la puedo borrar.
Ahora no encuentro luz.
La luz que yo tenía era la que ella me regalaba.
...............................................G. Deruá
Orrrrrvuá
lunes, 7 de junio de 2010
Horizontes y caminos: en rojos, verdes y dorados.
A veces nos vamos lejos
en busca de hermosos parajes
sin darnos cuenta de que…
con sólo estirar la mano
la llanura castellana
ofrece también belleza,
colores…
y algún altiplano.
Días de rojos, verdes y dorados.
De aquí a poquito tiempo, los colores irán cambiando.
¡Ancha es Castilla!
PD.: Buena zurra me di!
lunes, 24 de mayo de 2010
¡Dame vida!
Quiero vida…
…alegría.
Disfrutar de momentos.
Quiero belleza, arte, naturaleza.
Y gente sana.
Quiero risas...
…y abrazos
… y besos.
Quiero vivir la vida.
Divertirme…
… compartirla
Quiero relaciones sanas.
Me encanta la gente polifacética…
… gente evolucionada y con relaciones límpias.
Muchas veces… me encanta vivir.
sábado, 22 de mayo de 2010
"Deseando amar"
También conocida como ‘In the Mood for Love’, de 95 min de duración.El director Wong Kar-Wai representa el amor con leves pinceladas de enorme riqueza y sensibilidad.
Situada en el Hong Kong de los años sesenta, ‘Deseando Amar’ nos presenta a dos personas que se trasladan al mismo bloque de edificios y, casualmente, están viviendo una situación muy parecida con sus respectivas parejas, a los que cada vez ven menos. Así es como Chow, redactor jefe de un diario local, y Li-Zhen, secretaria en una firma de exportación, comenzarán a entablar amistad. Algo que irá a más cuando ambos afronten los hechos: la esposa de él y el marido de ella están teniendo un romance.
Los dos protagonistas, intentando imaginar las escenas de cómo habrían comenzado su relación sus respectivos cónyuges, simulan en varias ocasiones que se enamoran, que son infieles, que se despiden para siempre; en definitiva, representan varios papeles o etapas dentro de ese otro gran juego que es el amor.
Y en esta simulación, debido a la enorme soledad en la que se encuentran, comienzan a frecuentarse cada día, se cuentan su pena, pasean juntos, comen juntos, escriben un relato sobre artes marciales juntos…
Sólo están simulando, porque aseguran que ellos no son como sus cónyuges, pero poco a poco y de forma sutil, soterrada e intensa, va surgiendo el deseo, la pasión, la ternura, el amor (sin ofrecer nada explícito, no hay escenas de sexo. No hacen falta. Romperían el encanto de la película).
Pero también el silencio, la negación de los sentimientos y con ello, el sufrimiento callado, la represión y la resignación.
De trazado lento y sinuoso, a veces acaricia, con escenas que parecen repetirse, que parecen ser la misma sin serlo y con las que el director introduce al espectador en un bucle en el cual queda expectante por ver si la siguiente escena irá más allá.
Se trata de una película diferente, elegante, íntima y delicada, que trata el tema del amor (con todo lo que éste conlleva) desde una perspectiva profunda y potente pero poco convencional, con grandes toques de sensualidad aportadas por las escenas, los colores, las miradas y movimientos de los personajes, los silencios, acompañados por el maravilloso tema principal de su banda sonora “Yumeji’s Theme” que aporta instantes de paréntesis en los cuales la película cambia su tempo envolviéndote en una atmósfera atrapante y seductora.
(Pinchar el enlace siguiente con Boton derecho/Abrir en una Nueva Ventana -que si no te saca de blogger-).
http://www.youtube.com/watch?v=23oBMOvt85o&NR=1
(Bufff, cualquiera no diría que la peli a mí me ha gustado, ehhhhh???).
;)
Orrrrrvuáaaa
jueves, 13 de mayo de 2010
Que digo que...

miércoles, 5 de mayo de 2010
Recuerdos de la memoria

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Y esos mismos parajes no son iguales cada vez, sino que en cada una de ellas descubres vistas que nunca miraste, momentos y circunstancias distintas que hacen que parezcan lugares nuevos a nuestros ojos.

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Unas gotas de alegría y nostalgia se mezclan al contemplar las fotos, al recordar detalles.

A veces la mente inventa lugares que aún no ha visitado, intentando adivinar cómo serán y cuantas veces descubre que la realidad de aquellos sitios no tiene nada que ver con la idea que fabricó su imaginación.

Y te sorprenden.

Y piensas que volverás a ellos.

Otras veces, lo que percibes en esos recuerdos de lugares que la memoria te trae, son sentimientos.
De muchos tipos.

Lugares que te recalcan lo solo que te puedes encontrar aunque te halles rodeado de gente.

Y al contrario, lo acompañado que te sientes en ciertos momentos en medio de la soledad.
domingo, 18 de abril de 2010
DISONANCIA COGNITIVA (O INCONGRUENCIA)

Cuando esta disonancia aparece, existe una tendencia, por parte de la persona, a reducirla. Esto es, eliminar la tensión surgida en su interior y restablecer el equilibrio inicial.
La idea central de la disonancia cognoscitiva podría resumirse de la siguiente manera: cuando se dan a la vez conocimientos o actitudes (cogniciones) que no encajan entre sí por alguna causa (disonancia), automáticamente la persona se esfuerza por lograr que éstas encajen de alguna manera (reducción de la disonancia) mediante autojustificaciones.
..................... ¿pago por hacerle la foto, o se la hago sin darle ni un duro?
Naturalmente, no existe una única forma de reducir la disonancia. Existen múltiples caminos y la elección de unos u otros dependerá de múltiples factores.
Por ejemplo, una persona con valores y creencias morales inculcadas desde su infancia puede verse involucrado en acciones que él mismo rechazaría (engaños, mentiras, traiciones, desprecios, abusos, torturas, crueldad, guerras), por lo que se ve motivado a introducir excusas o valores que justificarían esa actitud como: “para evitar males mayores”, “oculto para que no me hagan daño”, “ojos que no ven corazón que no siente”, "lo importante es mantener el trabajo", "el fin justifica los medios", "lo hago en nombre de la patria", “no decir la verdad ahorra disgustos y problemas”, “cuanto menos sepan de mí mejor”, “si callo, yo tengo la sartén por el mango y puedo jugar a dos bandas”, “sólo son mentiras piadosas”, “miento y así evito tener que renunciar a alguna de las alternativas”, "doy antes porque si no me van a dar a mí", etc.
Estas son sólo un ejemplo de las excusas que el cerebro elabora para justificarse, para reducir la tensión psicológica por la disonancia cognitiva que se produce cuando estamos pensando o haciendo cosas que van en contra de nuestros propios valores y creencias.
TOMA DE DECISIONES
Cada vez que alguien tiene que elegir entre dos o más alternativas, lo normal es que experimente disonancia. Esto es debido a que no existe lo absoluto, y en consecuencia, es muy difícil que se halle la solución ideal.
................................................... ¿qué camino cojo?Esto significa que ninguna de las posibles respuestas es totalmente positiva. Y viceversa: ninguna de las alternativas no elegida es completamente negativa.
Como consecuencia, los conocimientos que la persona tiene con respecto a lo negativo de la alternativa finalmente elegida, son disonantes con el conocimiento que tiene por haberla elegido.
Y al contrario, como la alternativa rechazada tiene también aspectos positivos, esto hace introducir disonancia, que será mayor cuanto más atractiva sea la alternativa rechazada en relación con la elegida.
Lo que los estudios han demostrado es que la persona después de tomar la decisión, intentará autoconvencerse de que la alternativa elegida es incluso más interesante y positiva (en relación con la descartada) de lo que anteriormente suponía.
OTRAS DERIVACIONES DE LA DISONANCIA EN LA DECISION
Cuando el grado de atracción entre alternativas es muy similar, una vez tomada la decisión, la disonancia conseguida es lógicamente mayor.
De la misma manera, la cantidad y no sólo la cualidad de las alternativas influye en el grado de la disonancia.
Así, cuanto mayor es el número de alternativas para escoger, mayor disonancia después de la elección, ya que hay que renunciar a muchas cosas para quedarse con una sola.
Por último, habrá que añadir que cuanto más diferentes son las alternativas o posibilidades para elegir, mayor grado de disonancia se presenta una vez tomada la decisión.
Cada vez que una persona se halla en condiciones de realizar o continuar un esfuerzo, a fin de alcanzar una meta que se ha propuesto y no llega a alcanzarla, experimentará inmediatamente disonancia.
Esto es debido a que su conocimiento de estar realizando un esfuerzo es disonante con su cognición de no haber alcanzado la meta, es decir, que sus esfuerzos no han culminado con éxito.
Una de las formas que se da con frecuencia para reducir este tipo de disonancia es tomar algo del entorno, algo secundario, sin importancia y sobrevalorarlo, aún cuando éste sustituto no tuviera inicialmente ningún valor o no estuviese en la mente de la persona el hacerlo.
De aquí que mucha gente ante un fracaso afirme que: "de las equivocaciones también se aprende”, o que, “lo sucedido le servirá para evitar errores en el futuro", o, “ya sé que esta decisión la tendré que pagar y lo asumo”, etc.
Todo ello no son sino intentos de justificación, a fin de reducir la disonancia aparecida, ya que a nadie le gusta cometer errores ni tropiezos, aunque de ellos pueda sacar una lección provechosa.
Cuando el esfuerzo a realizar es menor, la disonancia ante un fracaso también es menor y por tanto, ese intento de autojustificación también lo es.
MENTALIDAD RETRIBUTIVA
En la toma de decisiones, es también se produce la disonancia cognitiva. Cuando hay un esfuerzo o un coste al tomar una decisión, lo consistente es que a este coste le siga una recompensa apreciable. Toda persona busca el éxito, que no es otra cosa que la recompensa ante el esfuerzo. Por el contrario, si surge el fracaso, este es disonante; y esto ocurre cuando al esfuerzo o coste no le sigue la recompensa.
En estos casos el individuo puede reducir la consiguiente disonancia buscando otra posible recompensa futura: sólo se aprende del error, esto servirá para evitar futuros errores… Otras veces, cuando se ha elegido una alternativa que no ha resultado lo satisfactoria que se pensaba, se tiende a encontrar ventajas que antes no se habían detectado. Por ejemplo, después de una compra importante, el comprador suele valorar mejor el producto adquirido que antes de la compra. Esto es una manera de compensar la equivocación.
O cuando alguien que está entre dos personas, y después de darle muchas vueltas decide quedarse con una de ellas y seguidamente se da cuenta de que se ha equivocado en la elección, su cerebro intenta buscar algo de positivo, inventando justificaciones como: “al menos estoy con alguien”, “así ella estará contenta”, “es lo que esperaban de mí su familia”, “he hecho lo correcto”, etc.
MÁS EJEMPLOS
Un caso evidente de reducción de disonancias cognitivas es el de policías, militares, espías, que están mal pagados en comparación con el esfuerzo y riesgo que conlleva la profesión. Cuando esto ocurre, la disonancia producida, debido a la escasa recompensa material, se reduce cuando el sistema imperante inculca los valores superiores obediencia debida o del bienestar del Estado.
Sin duda, en la vida real se pueden encontrar multitud de ejemplos de reducción de disonancia cognitiva extraordinariamente sugerentes.
En el ámbito del mercadeo, se refiere a aquel malestar que el individuo padece después de una compra, o de elegir que trabajo elegir, o de sopesar por qué persona decidirse: “¿será o no buena la compra?, ¿habré elegido el mejor trabajo?, ¿habré acertado decidiéndome por esta persona?…”. El mercadeo ha de intentar que esta disonancia, este malestar, sea el menor posible.
LA TENTACIÓN COMO CAUSA DE DISONANCIA
Cuando una persona realiza algo que ella considera inmoral o no ético a fin de conseguir una "recompensa" o “sacar provecho”, el conocimiento de que el acto es inmoral es disonante con el hecho de haberlo cometido.
Al igual que sucede en otras ocasiones, tenderá a reducir esa ansiedad, esa disonancia que se ha producido y una de las formas más comunes de realizarla es precisamente con un cambio de actitud. Esto es, tratar de autoconvencerse de que en el fondo tampoco ha sido tan grave lo que ha hecho. O dicho de otra manera, que el acto cometido no es tan inmoral o tan poco ético como pensaba al principio, antes de cometerlo.
Así pues, de acuerdo con la teoría de la disonancia cognitiva, después de que alguien ha cometido un acto poco ético, sus actitudes hacia dicho acto serán más indulgentes de lo que eran anteriormente: “tampoco pasa nada por robar una vez, más me roban a mí”, o, “ya sé que he hecho daño pero también hay gente que me ha hecho daño a mí”, o, “si los demás sufren por mi culpa, oye, no soy perfecto”, o, “yo soy así, y así me tienen que aceptar", o, “yo soy así y me gusta ser así y nadie me va a cambiar”, etc.
También lo contrario es fuente de disonancia. Esto es, cuando una persona rehusa cometer un acto que ella considera inmoral o no ético y con ello pierde una "recompensa" o un “beneficio”, el conocimiento de que ha perdido una recompensa es disonante con la cognición de haber actuado correctamente. Nuevamente habrá un intento de reducir ese malestar o disonancia.
LOS HECHOS CONSUMADOS COMO CAUSA DE DISONANCIA
Con mucha frecuencia, la gente se encuentra ante el hecho de que tiene que sufrir una experiencia desagradable. El conocimiento que esas personas tiene de lo que sucede es (o será) desagradable, es disonante con el conocimiento de tener que soportarlo. En esta situación, la forma más típica de reducir la disonancia así introducida es autoconvenciéndose de que en realidad la situación no era tan mala ni tan desagradable como en principio le parecía.
Hasta ahora hemos podido observar que el hombre no necesita a nadie para poder experimentar disonancia, de la misma forma que tampoco ha necesitado el concurso de otras personas para reducirla. Se ha bastado a sí mismo como fuente de reducción de disonancia.
Los grupos en los que está inmerso o con los que se relaciona una persona, pueden ser también origen o reductores de disonancia.
..................................................................Fuentes texto: Internet
Está claro, compañeros, que el que más y el que menos ha sufrido varias disonancias cognitivas a lo largo de su vida (y las que quedan).
Yo asocio un poco este tema a eso que llaman “tener la conciencia tranquila”.
Tiendo a tener la conciencia siempre limpia y de esta forma elimino muchas disonancias casi antes de que empiecen (y aunque al decidir así, en muchas de las ocasiones el “beneficio” sea menor, compensa la tranquilidad y el sosiego que uno tiene psicológica o emocionalmente).
Sentirse ligero, lo llamo.
Actuar contra los valores de uno mismo, acaba pesándole a uno, si no es temprano, será mas tarde.
O querer abarcarlo todo, cuando lo haces mintiendo o incluso haciendo daño, en la mayoría de las ocasiones termina por dejarte sin nada y sintiéndote como un gusano que pudre lo que toca.
A veces es que somos algo jetas, o muy avariciosos… ¿no?
Bueno, se podría hablar mucho sobre estos temas, pero creo que con este tocho ya tenéis bastante.
:P
Así que… Au revoireeeee!!!
sábado, 6 de marzo de 2010
!Que no te preocupes! Come y disfruta (pero no seas un ansias).
El Dr. Paulo Ubiratan, director médicodel Hospìtal de Porto Alegre, en Brasil.
Este es el extracto de una entrevista en la TV local, donde se le preguntaba
sobre temas de alimentación y deporte...
sobre temas de alimentación y deporte...
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Pregunta: Los ejercicios cardiovasculares prolongan la vida ¿es verdad?
Respuesta: El corazón está hecho para latir una cantidad de veces determinadas. No desperdicie esos latidos en ejercícios. Su periodo de vida se gastará, independientemente de su uso. Acelerar su corazón no va a hacer que usted viva más. Eso es como decir que usted puede prolongar la vida de su coche conduciendo más deprisa. ¿Quiere vivir más? Échese la siesta.
P: ¿Debo dejar de comer carnes rojas y comer más frutas y vegetales?
R: Se necesita entender la logística de la eficiencia en alimentación.¿Qué comen las vacas? Hierba y maíz. ¿Qué es eso? Vegetales. Entonces un filete es el mecanismo más eficaz de colocar vegetales en su sistema. ¿Necesita comer cereales? Pues coma pollo.
P: ¿Debo reducir el consumo de alcohol?
R: De ninguna manera. El vino está hecho de fruta. El brandy es un vino destilado, lo que significa que se elimina el agua de la fruta de modo que usted saque mayor provecho de ella. La cerveza también está hecha de cereales. No limite demasiado su consumo.
P: ¿Cuales son las ventajas de un programa regular de ejercicios?
R: Mi filosofía es: si no tiene dolor, no haga nada. Está usted bien.
P: ¿Los fritos son perjudiciales?
R: Hoy en día la comida se fríe en aceite vegetal. La verdad es que quedan impregnadas de aceite vegetal. ¿Como puede ser que más vegetales añadidos sean perjudiciales para usted?
P: ¿La gimnasia ayuda a reducir la obesidad?
R: Absolutamente no. Ejercitar un músculo lo único que hace es aumentar el tamaño del músculo.
P: ¿El chocolate hace daño?
R: Es cacao. Otro vegetal. Es un alimento bueno para ser feliz. La vida no debe ser un viaje para la tumba, con la intención de llegar sano y salvo, con un cuerpo atractivo y bien preservado. Lo mejor es emprender el camino, con una cerveza en la mano y un bocadillo en la otra. El mejor final es haber tenido mucho sexo y un cuerpo completamente gastado, totalmente usado, gritando: mereció la pena, qué viaje tan extraordinario...
P: ¿Algún consejo más que nos pueda dar?
R: Si andar mucho fuera saludable, los carteros serían inmortales. Las ballenas se pasan nadando todo el día, solo comen pescado y solo beben agua. Sin embargo están gordas. Las liebres corren, saltan y no paran, pero no pasan de 15 años de vida. La tortugas no corren y no hacen nada, pero viven 450 años.
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Paralelas
delgadas
contraste con horizontal
invita a un descanso

